Este Chardonnay proviene de viñedos ubicados en el Valle de Casablanca, a pocos kilómetros del Océano Pacífico. La constante influencia marina, con brisas frías y nieblas matinales, define un estilo costero: vinos frescos, de acidez vibrante, perfil mineral y expresión cítrica. Las condiciones únicas de este terroir permiten una maduración lenta y equilibrada, resaltando la elegancia natural de la variedad.